Proyectada en este espacio de Casa Decor, Ethan Chloe nos hace vivir una experiencia única: su estancia en el Sáhara. Nos sitúa en una jaima en el desierto. A partir de ahí todo fluye. El eclecticismo, como representación de una emoción vital, se transforma en el motor decorativo de esta aventura.

Cada visitante se identificará con un rincón, con un detalle de la personalidad reflejada en cada pieza y, así, montado en el longboard de Ethan recorrerá diferentes culturas, se empapará de distintas sensaciones e imprimirá en su retina un relato que contar.

El azar o la predestinación han unido a Guille García de la Hoz y a Ethan Chloe.

El “¡boom!” está servido.

 

Materiales naturales, maderas, fibras y tejidos como el lino y el bouclé mezclados con metales, cristal y cueros sintéticos dotan al espacio de una versatilidad que rompe moldes. Este siente y es sostenible. Se ha diseñado para disfrutar.

Hasta aquí la crónica de este viaje. Un episodio que no nos dejará indiferentes. Ethan Chloe ha llegado para quedarse y dar un giro de 180 grados a tu vida.

¡Aprovéchalo!